Paquetazo económico (y ambiental) en debate


(Wayka, 17/07/2014)

Mucho se ha dicho con respecto al paquete de medidas presentadas por el Ejecutivo y aprobada por la Comisión Permanente. Si bien la crítica pasa por un fuerte sesgo ideológico, los que seguimos las cifras no podemos sino entender la necesidad de dicha medida.
La economía peruana se había venido desacelerando desde hace un buen tiempo. Y es que para que una economía se mantenga en crecimiento -de tal manera que continúe generando los puestos de trabajo que los nuevos peruanos que ingresan al mercado laboral necesitan-, se tiene que tomar una decisión: queremos que ese crecimiento sea sostenible en el tiempo o queremos que sea solo de corto plazo. Si se trata de algo que nos tenga contentos solo por un par de años sin preocuparnos por el futuro, la fórmula del primer gobierno de Alan es la adecuada: se queman los recursos del Estado en subsidiarlo todo, se fingen cifras macroeconómicas irreales, se deja de pagar los compromisos internacionales que tiene el país, etc, etc. Es decir, se mantiene la ilusión de prosperidad por un periodo corto. Ojo que luego de unos años se necesita mano dura para poner todo en orden. Estén advertidos.
En todo caso, muchos aseguran que la desaceleración se debe a factores externos: la reducción de los precios de los metales, que se encontraban inusualmente altos. Lo cierto es que si bien los precios internacionales no nos favorecen, el mundo ya no está en crisis. Se viene recuperando lentamente y sin haber aplicado una serie de reformas, no estamos en capacidad de aprovechar esa recuperación a nuestro favor.
Y es que un paquete reactivador puede ir por el lado de la demanda (generar las condiciones para que la población consuma más) o por el lado del gasto público (que es lo que se ha estado haciendo con paquetes de años recientes) o por el lado de la inversión privada… ¿Qué es lo que está atacando este paquete? Se etá abordando esos factores que los empresarios han estado reclamando por años que les afectan y que no les permiten invertir más.
Además, ataca un problema adicional. La inversión privada tiene un componente de percepción muy importante. Solo invierto si tengo la impresión de que las cosas serán favorables. Y la confianza de los empresarios en la economía peruana había estado cayendo. Esto está bastante metido y resulta harto peligroso. Con un paquete como este se busca revertir esta tendencia.
En ese sentido, puede resultar simplista irse a alguno de los extremos y decir que ahora nada protege al medio ambiente de la explotación industrial. Vamos, se trata de encontrar un justo medio y deberíamos evitar discusiones que buscan polarizar a la población para jalar más agua para su molino.

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