Sistema nacional de administración de justicia (3)


(Economía de los Mil Demonios, 18/03/2010)

Alguna vez los jueces eran los que decidían las cosas.  Ellos eran los que interpretaban las leyes y decidían quiénes tenían la razón en el caso de un conflicto.  Lamentablemente en algún momento perdieron el rumbo y si bien hace 50 años ser juez era motivo de status y de prestigio, estoy seguro que muchos de nosotros si nos enterásemos que una hija nuestra está yendo al cine con un chico de buena familia, pero que es juez, no sé ustedes, pero yo ese día le pongo un chorrito de cloroformo en su sopa y la encierro en el sótano hasta el día siguiente.  Y cuando llegue el juececito a recogerla le diría que se fue a bailar con un teniente de la Marina, que encima es miembro de las FOE, por si el juez no se va de inmediato.  Todo esto mientras un primo ya intervino sus cuentas bancarias por si no entiende el mensaje.

El sistema nacional de administración de justicia en este país da pena y le genera inmensos costos a la economía.  Pero además, como lo comenta el amigo Morsa en el comentario a este Comentario Diario del IPE sobre la lamentable intervención del Tribunal Constitucional en la política comercial del país, se suponía que las leyes estaban al servicio de la sociedad.  Sí, pues.  Se suponía que las leyes se introdujeron al mundo para ordenar las cosas y para que no reine el caos.  Pero en el momento en el cual la gente y el mercado se tiene que adaptar a decisiones iluminadas de un tribunal de ancianos que norma sobre algo que no sabe, estamos en problemas. …

(Resto)

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